martes, 29 de octubre de 2019

Enciende la llama otra vez




No sabes que callo.
No recuerdas lo que hablo.
Hace bastante que estás lejos
y no buscas remediarlo. 

Juego con fuego
en otro lado
y te preguntas luego
qué nos ha pasado. 

Busco encuentro
y hallo silencio.
Busco un beso
y hallo dormido deseo.

Dormidos van los sentimientos
y todo parece pender de un hilo.
Abrázame este anochecer
antes que el mundo comience a enloquecer.

Levantemos lo que se ha caído.
Reinventemos lo construido.
Porque sé que nuestro amor se ha ido
pero si nos quedamos quietas podemos darlo por perdido.  

Escucha mi voz
bailemos de a dos.
Vuelve, de nuestra locura coherente,
la llama a encender.

Alexiss Mocçia


Soñadora guerrera



Palabras mudas
que mueren en la boca
traen verdades ocultas
que el insomnio provocan.

Se tejen miedos de noche
y se agiganta el reproche
de aquello que no se resolvió
y que aún causa dolor.

Lloran mis ojos esta madrugada.
Busca mi cuerpo una caricia desesperada.
No me gusta la realidad que toca
y quisiera que la fantasía cobrase vida.

La niña que fui se ha ido.
La adulta que debo ser no ha salido
de aquel capullo de mariposa
y mientras tanto la ansiedad aflora.

Busco aplacarla con la tinta
que lleva el hilo de mis ideas
e intento que no mienta
en cada trazo que el que se revela.

Y así entre murmullos y lamentos
se exorcizan los tormentos
de una soñadora
que tiene oficio de guerrera.

Y quizás en el mañana 
que lento se acerca
alce la cabeza
sonriendo de verdad.

Alexiss Mocçia

(El crédito de la imagen no es mío)


martes, 8 de enero de 2019

Mi más bonita casualidad



(El crédito de la imagen no es mío)

Lobo y pantera palabras que sólo nosotras dotamos de particular significado. Piú bella y bella serafino conjunción en otro idioma que se volvió una forma de llamarnos. Y aquellos colores que nadie cuenta como favoritos, el violeta y el ámbar, son piedras preciosas entre nuestros versos. Y aquello que otros temen, el fuego y el huracán, es una forma que tenemos de caracterizarnos. Y es que hicimos de nuestro amor una locura coherente, pues nos encontró cuando nada buscábamos, porque es nuestra bandera y estandarte. Y es que de mente loca retorcida y mente loca soñadora se trata esta historia que tejemos todos los días. Y es que siendo mi musa, te presentas para alentarme estos versos que sólo tú como lectora podrás entender. Y es que soy escritora por hobbie pero por ti me vuelvo pintora en el lienzo de tu cuerpo. Y te acaricio primero con versos y luego son mis besos los que te ponen a temblar. Y me detengo acá, porque lo otro es nuestro, pero deseo que sepas que sigues sonando con la misma intensidad que cuando te pedí con Camilo Sesto que seas mi más bonita casualidad...

Alexiss Mocçia®

sábado, 15 de septiembre de 2018

Árboles sombríos:




Árboles sombríos,
gobiernan los destinos
 y en un palacio perdido
la luna de nuestro amor fue testigo.

Me permitiste robar de tu boca mil y un besos,
y revisaste la letra de cada uno de mis versos.
Tejiste en la seda mil deseos,
con cada uno de tus gemidos.

Tendiste tu mano para aferrarte a mis dedos,
que se entrelazaron desafiando el tiempo.
Mas quiso el cruel hado,
que volviese a girar el dado.

Hoy que otro cuerpo habito,
no me siento yo mismo.
Falta ese delicioso abismo,
que me hacía sentir vivo.

Abismo de un cuerpo de dulce aroma,
que contrastaba con mi blanca arena.
Y es que la lengua puede hablar un nuevo idioma,
en una piel que recuerda a la azúcar morena.

De él bebía.
De él calor se desprendía.
En él me perdía.
En él vivía.

Y hago entidad de tu cuerpo,
llamándole un “él” sin reparo alguno,
porque no hubo en el mundo
algo más puro y tierno.

Y hoy sin ti,
se hace duro seguir.
Y busco en otras gentes,
los pedazos de mi ayer.

Y es que lo que me hiciste sentir,
no lo he vuelto a vivir.
Por más que llegaron a mi oído,
más de un gemido.

Nada es igual a lo vivido,
en aquel palacio perdido
donde la luna fue testigo
de un amor prohibido.
Alexiss Mocçia®

(El crédito de la imagen no es mío)

jueves, 13 de septiembre de 2018

Signos:




Dibujo signos en el aire,
despejándose mi cielo al instante.
Desaparecen los gritos
 y se calman en mi mente los ruidos.

Se oyen en el día,
claras campanadas
que anuncian la venida
de un próspero mañana.

Rayos dorados regalan calor,
con la suave brisa de un viento de otoño
y es que no hay lugar para el temor
cuando se descubre lo hermoso entre lo simple y lo complejo.

No hace falta tanta palabra
donde sobran besos
y es que todo puede ser nada
al reducirse el amor a unos versos.

Y es que la gloria está a un paso
entre lo que me excita
y lo que se vuelve exceso,
cuando a pecar tu boca incita.

Y no hay escape que valga,
cuando se tiene entregada el alma.
Es que amores fuertes no hay muchos
y los que hay se cuenta de a puchos.

Y es que esto sin nombre
se hace signos en el aire,
puesto que ruge el hambre
de que no pueda romperlo nadie.
Alexiss Mocçia®


(El crédito de la imagen no es mío)

miércoles, 18 de julio de 2018

Cada año nuevo:




Una copa de sidra
y las doce pasas de la vida.
Se rememoran días,
mientras los villancicos nos contagian alegrías.

Si piensa en el brindis
y yo pienso en mi dulce desliz.
Y es que quien iba a decir
que con un beso robado iba ser tan feliz.

Sonrío al intuir,
que tú también piensas en mí.
Pero la realidad me hace frágil
ante ese mensaje tuyo que reza «ojala estuvieses aquí».

No quiero llorar en noche de fiesta
pero es real que quisiera estar en donde tú estás.
Nada está completo sin tu voz
y nada me gusta más que hacer las cosas de a dos.

Suena las doce en el reloj de péndulo.
Alzo la copa y digo «Salud» sintiendo que se me forma un nudo.
Tomo de un sorbo ese dulce líquido
y pienso en tu ambrosía que es mi dulce delirio.

Nos faltan tantas caricias
que no nos queda más que invitarnos otras vidas.
Pero esto que hoy toca lo quiero contigo
porque una en dos, desde hace tiempo, hemos sido.

Nos faltan tantos besos
que en cada año nuevo escribimos promesas en un álbum de deseos.
Y yo guardo algunos «te extraño»
que a veces cuelo en el viento.

Sé que te reirías
de estas ocurrencias mías,
pero las tuyas sumarías
porque te sobra picardía.

Y en eso vamos día a día
robándole páginas en blanco a la rutina,
para escribir con alegría
la historia de tu alma y la mía.



Alexiss Mocçia®

(El crédito de la imagen no es mío)

miércoles, 27 de junio de 2018

Entre ausencias y presencias:



Ausencia de tu cuerpo.
Presencia de un deseo.
Ausencia de tu mano.
Presencia del pasado.

Recuerdos que viven
momentos que se sienten.
Querer volver a vivir
aquello que te hace feliz.

Una piel reconociendo mi piel.
Un sentimiento intenso que se mantiene en pie.
Un alma reconociendo la mía,
despierta odas a la alegría.

Fantasías que se hacen realidad,
las mil formas de la inmensidad.
Y sin pensar en la eternidad
hemos grabado nuestros nombres en la profundidad.

No hay quien no tenga algo decir
pero este es nuestro sentir.
Y no importa sí las fronteras nos separan
hace tiempo que las distancias aprendimos a acortar.

Y así se teje esta historia,
sin buenos ni malos.
Tan sólo una en dos
inscribiendo nuestra locura coherente en la memoria.

Alexiss Mocçia®
(El crédito de la imagen no es mío)